Iglesia de Santa Marina

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Santa Marina o La Verde era un lugar independiente de Aldeadávila de la Ribera hasta el s.XV ó comienzos del XVI. Estaba unido con Rivas, y La Code de Mieza a través de una antigua calzada. Esta era muy utilizada, en un remanso del río para vadearlo y cruzar a la región limítrofe de Portugal. Actualmente forma parte del entorno del Salto de Aldeadávila, muy próximo a los mejores Miradores y Muladares de las Arribes del Duero:

Mirador Picón de Felipe

Mirador del Fraile

Mirador del Salto de Aldeadávila

Mirador de la Code

Mirador del LLano de la Bodega

Los principales cronistas de este Monumento han sido Gonzaga, Dorado y sobre todo Fray Juan de San Antonio, quien vivió en el convento hacia 1742.

Fue habitado desde la Alta Edad Media con eremitas, y posteriormente se le incorpora la célebre Leyenda de Santa Marina. Al primitivo eremitorio del siglo XIII llamado Nuestra Sra. de Manzanera o Manzanedo, se le fueron incorporando construcciones y edificios según se fue ampliando la misión religiosa, de peregrinos y eclesiástica. El infante Don Sancho Pérez de Paz, entre 1293 y 1322 le dotó de patronazgo. En el siglo XV , hacia 1444 los Condes de Ledesma entregaron el eremitorio a la Provincia de Santiago de la Orden franciscana. En 1455 se le concede una bula papal para conseguir indulgencias para su construcción, entre todos los vecinos de la comarca. La obra realizada en el s.XV fue modesta, porque en 1501 no habitaban más de 12 ó 15 relifiosos.

Hacia 1523 se decide por la Orden establecer un estudio de Gramática. En 1695, el Duque Francisco V de la Cueva daba cada año al convento una limosna de 300 reales, para el mantenimiento de los oficios.


Durante los siglos XVII y XVIII las familias ricas y de la baja nobleza de Aldea Dávila de la Ribera del Duero envían a sus hijos a estudiar Gramática y Ética, así como a formarse como religiosos, pero también de toda la comarca. Fue centro de devoción de toda la comarca, desde Mieza, La Zarza, Vilvestre, Aldeadávila, pero también de los Concejos portugueses de Mogadouro y Freixo. En él residían unos 30 frailes franciscanos de la Orden Menor de San Miguel, y nos dice Madoz en 1845 que se daba culto a Nuestra Señora de La Zarza.

El Convento de Santa Marina de la Verde, que se encontraba en ruinas desde la Desamortización de Medizábal de 1834, fue restaurado por Iberduero en 1960 con motivo de la construcción del Salto de Aldeadávila. Actualmente forma parte del Poblado del Salto (construido para los trabajadores de la presa) y funciona como hospedería.

Se compone de dos partes: la Hospedería que era el convento de los frailes de San Francisco y la Iglesia restaurada con bastante primor, incluso detalles escultóricos procedentes del s.XV. El retablo de la iglesia se trasladó a la Ermita de la Santa de Aldeadávila, y varias piezas escultóricas están en el núcleo de la villa.

"Laverde está en territorio de Aldeadávila de la Ribera, la corte de la región, la villa para los comarcanos...En una de estas laderas del tajo del Duero, en medio de lo que queda de una que debió de ser huerta frondosa, se alzan las ruinas del convento de Laverde, retiro en un tiempo de los religiosos menores. En la portería, sobre la puerta y debajo de un escudo con los cinco estigmas, se lee, enteramente ahumada, esta inscripción:

Entre la vida y la muerte no ai espacio ninguno; en un instante se acaba lo que se vive en el mundo. Año de MDCCLXIX"

Lo más interesante es la Iglesia, del s.XIII, y su portada del siglo XV formada por un arco de medio punto con grandes dovelas, con los escudos de armas de los I Duques de Alburquerque D. Beltrán. La decoración en su interior refleja, en un ambiente franciscano, la fascinación que sentían los monjes por el entorno natural y verde de Las Arribes: zarcillos, temas vegetales, lamentablemente en estado malo de conservación.

Los frailes Franciscanos Menores, al igual que el fundador de su Orden, eran más dados a embellecer el interior del convento que el exterior. El retablo del s.XVIII se conserva desde 1834 en la ermita de La Santa de Aldeadávila, y la valiosa imagen de San Antonio en la parroquia de Vitigudino, desde la Desamortización de 1834.

Referencias

Miguel de Unamuno, en Ecos Literarios, Salamanca, 19-marzo-1898

"Obras completas" de Luis Mata Martín

"El arte en los monasterios y conventos despoblados de la provincia de Salamanca", Jaime Pinilla González. Ed. Universidad de Salamanca, 19878. ISBN: 84-748-100-27

Leyendas árabes de las Arribes , Romancero medieval de las Arribes, Cancionero salmantino, El Toro de Aldeadávila,Picón de Felipe,El habla de la Rivera, Los toros en Las Arribes

Bibliografía

Otras fuentes de información